Allá en la fuente…

0

claroscuro

Por: Carlos Casillas

Nadie advirtió a la alcaldesa María Itzé Camacho Zapiaín, que las fuentes danzantes, si bien no son estrictamente su propósito, por lo general son utilizadas por quienes asisten a contemplarlas, principalmente niños que corren entre los chorros de agua que lanzan y se divierten con la luz multicolor que los acompañan. La fuente instalada y que funciona en la explanada de la presidencia municipal, nació cuestionada al no se considerada como un elemento urbano prioritario frente a otras necesidades de la ciudadanía, como pueden ser los servicios de alcantarillado y agua potable, por señalar solo algunos, aun así, “a chaleco” se realizó el proyecto financiado con supuestos ahorros de la administración (difícil de creer dado el estado actual de las finanzas). Al funcionamiento de tal equipo, poco hay que agregar. Quienes han asistido por las tardes, principalmente en los dias en que funciona, han visto con asombro el rápido deterioro de la misma y, al parecer, algún “sesudo funcionario” no tuvo empacho en responsabilizar a quienes asisten ahí, y corren entre los chorros de agua y buscar mojarse, como niños que son. “Cuida tu fuente, no tapes los chorros, no adultos, no mascotas, no motos, no bicicletas”, puede leerse en el lacónico mensaje a modo de prohibición de lo inevitable y que contrasta con los urgentes llamados de la alcaldesa a que los ciudadanos disfrutan de lo que seguramente estarán catalogando como “una obra maestra” de su administración y con el afán de que la gente adoptara lo que había rechazado previamente.

La pregunta surge ahora sí, ante tanta molestia que provoca la presencia de ciudadanos en la fuente y la forma en que lo disfrutan, que no es diferente a otras ciudades donde hay estas fuentes, vale la pena sostenerla. Con tal prohibición no hacen sino darle la razón a quienes en las redes sociales criticaron y cuestionaron tal inversión. A modo de mofa, se puede leer en redes sociales, luego de conocerse la prohibición expresa o las reglas de disfrute de la fuente danzante, es si estaremos destinados a observar solamente, sin luces ni música, “las fuentes de aguas negras que brotan del sistema de alcantarillado de la ciudad.

Leave A Reply

Your email address will not be published.

Don`t copy text!