¿Pueden los gobiernos quedarse sin dinero?

En épocas de elecciones o de inquietud social, los políticos prometen invertir para satisfacer necesidades de la sociedad y se está poniendo en boga una teoría económica que los apoya. Pero, ¿cuán sensato es ese curso de acción?

Ya se trate de más enfermeras, promesas de impuestos congelados, internet de banda ancha gratis o más viviendas sociales en Reino Unido; o recortes de impuestos e inversiones en energía verde en Estados Unidos, el gasto público está a punto de aumentar.

En Latinoamérica, entre tanto, ante el descontento social y las protestas, mandatarios como el chileno Sebastián Piñera se han visto obligados a prometer desde el establecimiento de un ingreso mínimo para trabajadores hasta reducciones en los precios de transporte y medicamentos.

Lo cumplan o no, este abandono repentino de la rectitud fiscal se produce cuando se está haciendo cada vez más prominente una forma de pensar sobre el dinero, el gasto y la economía conocida como la teoría monetaria moderna (MMT, por sus siglas en inglés).

Según su arquitecto clave, el empresario estadounidense Warren Mosler, se basa en una idea simple: que los países que emiten sus propias monedas nunca pueden quedarse sin dinero de la misma manera que un negocio o una persona.

¿Quién tiene el poder de crear dinero en la economía moderna?
Es importante entender eso -dice Mosler- porque significa que cuando alguien dice que el gobierno no puede hacer algo por falta de dinero, simplemente no es cierto. Un gobierno no puede quedarse sin dinero de la misma manera que un estadio de fútbol puede quedarse sin goles marcados.

La teoría se ha vuelto popular entre los economistas y pensadores políticos, particularmente de la izquierda, como la estrella en ascenso de los demócratas estadounidenses Alexandria Ocasio-Cortez.