El negocio de la narcocultura: capos buscan registrar sus nombres como marcas

Además de tener en común haber liderado grupos criminales con influencias internacionales, los narcotraficantes Rafael Caro Quintero, Joaquín El Chapo Guzmán Loera, Ernesto Fonseca Carrillo Don Neto, Miguel Ángel Félix Gallardo y el colombiano Pablo Emilio Escobar Gaviria comparten algo más.

Y es que se trata de personalidades que a raíz de su actividad delictiva, han tramitado la inscripción de sus nombres, apodos, rostros, firmas e incluso sus huellas dactilares como marca registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI).

Particulares también intentaron realizar el trámite para obtener los derechos de exclusividad de la palabra “narcos”; el nombre de la organización delictiva Los Zetas; motes como El Señor de los Cielos, La Reina del Pacífico y La Reina del Sur; personajes ficticios como Teresa Mendoza, la mexicana e incluso la imagen y nombre de Jésus Malverde, quien es conocido como el santo patrono de los narcotraficantes, a fin de usarlos como denominaciones y logotipos de productos, que van desde bebidas alcohólicas, artículos religiosos y filmes cinematográficos hasta prendas de vestir y joyería.

En la última década, el registro de nombres y otras señas particulares de los capos ha marcado tendencia, ya que sus actividades en el mundo delictivo los han hecho figurar como personajes centrales en las tramas de series, películas y telenovelas, además de que su imagen es inspiración para el diseño de modas.