Una buena, y una mala

Claroscuro

Por: Carlos Casillas///

Coloquialmente se dice: “les tengo una buena, y una mala”. La buena es que hoy a la media noche termina el mandato 2018-2021 de la alcaldesa María Itzé Camacho Zapiaín, al frente de la alcaldía de Lázaro Cárdenas y la mala, es que en el primer minuto del mes patrio, inicia su segundo periodo. La que termina, ha sido un gobierno de sobresaltos, muchas veces de intolerancia, de falta de dialogo con la sociedad, empresas y sectores, colgado de la imagen de López Obrador y de la corriente  de Morena; de hecho, el triunfo electoral, los dos, los debe a esas coyunturas en las que bien la pudo encarrilar su padrino político, Leonel Godoy Rangel. Itzé Camacho vendió la idea de que su gobierno realizó obras con ahorros para dar la idea de efectividad en la administración de los recursos. Nada Más ficticio que ello pues está señalado hasta la saciedad que es imposible que un ente como es cualquier gobierno, pueda generar ahorros porque, sencillamente, dinero que “se ahorra”, es dinero que hace falta en cualquiera de los servicios a que esta obligado el gobierno a proporcionar. La administración que termina, particularmente en el último año, centró todo su interés en crear la imagen de funcionalidad, de inversiones con el interés electoral que le funcionó, pero a cambio de eso entró en un periodo de opacidad, de soberbia, de “entripamientos” entre órgano de gobierno y con sectores, al grado tal que se sepa, es esta la administración del partido que se quiere, que más juicios y demandas abiertas tiene en su contra por el uso indebido de recursos y la poca claridad en el manejo de los demás. Para muchos ciudadanos, sobre todo para quienes desconocen “la cosa pública”, lo que la alcaldesa haga o deja de hacer, es motivo de aplauso y, como en su reelección, festinan que se haya ratificado su triunfo electoral a cambio de una ridícula multa de 3,600 pesos, originada por el desvió de recursos públicos, cuando tal hecho constitutivo de delito, en cualquier otra parte, es castigado con penas más severas. Evidentemente que no hay que esperar muchos cambios, no se ve un golpe de timón en la conducción de los destinos del municipio pues la conseja señala que “si quieres que las cosas resulten diferentes, hazlas diferentes a como las haz hecho”, pero hasta donde se percibe seguirán siendo iguales, porque muchos de los actores seguirán siendo los mismos. Otra mala para la administración es que para los próximos tres años, no tendrá a quien responsabilizar de lo que resulte, pues todo el paquete será de la que hoy termina, por lo que se vislumbra también que continuará, en una falta completa de humildad,  sosteniendo que sus yerros son triunfos.

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