Contaminación en el Lago de Chapala es cada vez más preocupante, alertan prestadores de servicios

Régules, Michoacán. Habitantes del municipio de Cojumatlán de Régules, en el límite con el estado de Jalisco, han externado su preocupación ante los señalamientos realizados por diversas organizaciones ambientalistas respecto al grado de contaminación que registra el embalse natural más grande del país: el Lago de Chapala.

De acuerdo con prestadores de servicios turísticos de la localidad de Petatán, en este municipio, las actividades agrícolas y la pesca se han constituido como dos de los grandes factores contaminantes de este lago ya que, de acuerdo con Abel Ávalos, restaurantero local, las actividades turísticas y las de producción primaria no han podido combinarse para generar un desarrollo sustentable.

Desde el punto de vista del prestador de servicios turísticos, la llegada de los pelícanos borregones que se registra a partir de este mes y hasta abril del próximo año debiera significar una importante derrama económica. “El problema es que Petatán es un lugar de pescadores y no tenemos vocación de turismo, la comunidad está descuidada, no tenemos ni siquiera lo básico para atender a los turistas, No solamente en Petatán, en todo el municipio no hay un hotel dónde hospedar a la gente, los más cercanos están en Sahuayo o en Tizatán, Jalisco. El turismo que tenemos es gente que viene de Guadalajara o de lugares cercanos pero van y vienen el mismo día”, señaló.

En lo que respecta a la contaminación que la actividad pesquera genera en el lago, destacó que a través de los avíos de pesca los trabajadores de las redes depositan toneladas de residuos de minerales y metales que se sedimentan en el fondo del lago, además de la traza que deja la quema de combustibles de las lanchas a motor, lo que ha ocasionado la extinción de algunas variedades de peces que eran características de este lago. “Esta contaminación acabó con el pescado blanco, está acabando con el charal, la rana y otras especies, pero aunque hemos pedido la intervención de las autoridades, nadie hace caso”.

Agregó que las actividades agrícolas de otras comunidades cercanas están contribuyendo en gran medida no solamente al deterioro del entorno del lago, sino que se ha comprobado que está generando ya un problema de salud pública en el municipio, derivado del uso indiscriminado de plaguicidas. “Han venido organizaciones de Guadalajara a hablar con los pescadores y los agricultores, han hablado con nosotros sobre lo que está pasando. Lamentablemente no entendemos y preferimos explotar lo más que se pueda el lago y el problema es que ahorita este lugar cada vez genera menos interés turístico y en 5 o 10 años va a ser imposible rescatarlo”.

Fuente: La Voz de Michoacán